Pensando... MKB
Hay Dios mio, necesito enfriar mi cabeza para no perder el rumbo ni dar mi brazo a torcer, siento que no dejo de amarla. He conocido muchas personas en estos días, he vuelto a buscar a mis antiguos amigos y amigas, pero nada es igual, no alcanza todo esto para llenar el gran vacío que ella dejo al partir. No he podido mirar a otra mujer con la intención de tener algo mas que una amistad, no he logrado corresponderle a aquellas que quieren tener algo conmigo, es inevitable ver su rostro en cada cosa, en cada lugar, y eso es porque absolutamente todo me la recuerda, porque todo lo compartimos, todo lo vivimos juntos, así pues, si miro al cielo recuerdo aquellos días en que le buscábamos formas a las nubes, cuando entro a mi cuarto recuerdo el momento en el que mirándonos fijamente nos dimos el primer beso, salgo del trabajo y pienso en la hora del almuerzo cuando salíamos a caminar y a descansar un rato. Cuando voy en mi motocicleta, recuerdo sus manos acariciándome suavemente la espalda mientras yo conducía. Incluso cuando intento dormir, al cerrar los ojos sueño con ella y con todo lo que quise que viviéramos juntos. Añoro aquellos fines de semana en que tenia las 24 horas del día solo para ella, cuando me inventaba cualquier excusa para poder verla, admirarla vagamente mientras hacia sus cosas en la casa, sonreía solo con mirarla aunque ella pensaba que me reía de lo que hacia, pero era porque no podía ocultar la felicidad que me producía el tenerla cerca.
Nunca nadie, movió en mi tantas cosas y sentimientos como ella lo hizo, a nadie ame como a ella la amo, pero le suplico a Dios que me ilumine y que me de fuerzas para afrontar esta situación, que El levante mi cabeza y me lleve al horizonte triunfante y feliz. Mientras tanto sigo soñando con ser yo en un futuro no muy lejano el dueño de su corazón y de todo su amor. Porque ella es la princesa de mi cuento de hadas.
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