Apple lanzó el pasado miércoles lo que sería al mismo tiempo su dispositivo más conservador y su apuesta más arriesgada. El iPad, una tableta que no usa la tecnología de los lectores de libros digitales para mejorar la visibilidad en sus pantallas, que no tiene salida de video ni cámara integrada, pretende conquistar el mercado de los dispositivos portátiles desplazando incluso a los computadores portátiles. Es, y no es, el reemplazo de los portátiles Con el iPad, Apple no ha inventado nada nuevo; el dispositivo tiene características presentes en muchos otras tabletas en el mercado, y se queda corto frente a varias opciones de costo similar. Aunque no haber inventado los Teléfonos Inteligentes, sus aplicaciones, ni las tiendas que las venden a través del Internet, no le impidió a esta empresa convertir al iPhone en un éxito rotundo y a la App Store en la tienda de aplicaciones más grande del mundo.